Amelia de Querol Orozco
El
equívoco, de Héctor Daniel Olivera Campos, es una original novela corta
inspirada en la vida de Jesús, en la “Sagrada Familia” y en las
circunstancias que envolvieron la muerte del Mesías. Está narrada en
primera persona por Judas de Nazaret, hermano gemelo de Jesús. La acción
se desarrolla desde la infancia de los gemelos hasta poco después de la
crucifixión de Cristo, y termina con la huida de Palestina de Judas,
quien salva la vida para poder así narrarnos de forma “verídica” una
versión alternativa a la descrita en los Evangelios canónicos sobre los
que se sustentan las confesiones cristianas.
Una
decisión tomada por Judas, el gemelo, movido por un impulso, justo
después de la muerte de Jesús, generará “el equívoco” (lo que da título a
la novela), acto del que derivarán unas consecuencias imprevisibles
que, de manera palpable, cambiarán el mundo. El autor hace gravitar el
acontecimiento fundador de nuestra civilización sobre la fuerza
generatriz de un efecto mariposa: un encuentro azaroso, o quizás
providencial, entre Judas de Nazaret y María de Magdala, y toda una
suerte de acontecimientos que supondrán un recurso de la trama para
bañar de originalidad el desarrollo de la obra.
Nos
encontramos, pues, con una novela que tiene la virtud de contar- nos la
historia más repetida de todos los tiempos, la de Jesús de Nazaret,
pero como si nos encontráramos con ella por primera vez. Y algo muy
meritorio que hay que agradecer al autor es que no cae en tópicos ni el
“manoseo” facilón de otras incursiones literarias en el tema, cargadas
de hechos sensacionalistas o intenciones provocadoras. La novela ofrece,
como hemos dicho ya, una versión decididamente original y alternativa a
la historia “oficial”, a la historia neotestamentaria, pero en la que
el autor va más allá de la transgresión más o menos fácil y aspira a
hacer alta literatura. Es la historia, en realidad, de un fracaso, del
drama de un hombre condenado a ser perfecto y a vivir en soledad su
carga.
En
la tarea de poner en pie su artefacto literario, Héctor Olivera se
sirve de una ingente labor de documentación, abrevando la fábula de El
equivoco tanto en los Evangelios canónicos, como en los apócrifos, así
como en otras fuentes históricas del judaísmo de la época y en ensayos
diversos que sobre el tema se han escrito a lo largo de los tiempos,
para incorporar luego los datos necesarios en el texto, sin menoscabo de
su ritmo. Así pues, nos asomamos a un escrito equilibrado donde rigor y
agilidad narrativa se despliegan en un argumento bien trabajado. El
lector se va a encontrar con un relato rico, fluido, de lectura rápida,
intenso y fresco, a la vez, con un estilo claro y una prosa exquisita
que, sin duda, le atrapará fácilmente, y en el que, incluso aquello que
resulta más chocante, como el hecho de la existencia de un gemelo de
Jesús, responde a una cierta tradición del cristianismo primitivo y hay
fuentes documentales que ya apuntan esta posibilidad. Creo que esta
sabia utilización de los datos entresacados de las fuentes consultadas
constituye el barniz que otorga la pátina de verosimilitud que rezuma el
texto, reforzada, eso sí, por la ausencia tenaz de eventos
sobrenaturales. El equívoco es una novela humana, ferozmente humana.
Hay
que remarcar (e insistir sobre ello) que nos hallemos ante una obra
literaria, sin pretensiones históricas o aspiraciones teológicas.
Es
tal la intensidad del relato que, el lector, terminada la obra, se
queda con las ganas de saber qué más nos puede contar ese Judas de
Nazaret, narrador-testigo de tan original e interesante “evangelio” tras
su forzada marcha de Palestina. Algo hace intuir que puede haber esa
segunda parte que se antoja necesaria.
Por
último, he de añadir algo acerca del autor: Héctor Daniel Olivera
Campos se nos presenta como un apasionado de la literatura y de la
historia, con un gran bagaje cultural y años de oficio narrativo sobre
sus hombros. Ha ganado trece premios literarios y ha quedado finalista
en otros muchos certámenes. Ha publicado relatos en diversas antologías y
en revistas literarias de España, Israel, Latinoamérica, Estados Unidos
y Eslovenia.