LITERATURA RIMA CON LOCURA
Entre cordura y locura hay una delgada línea de separación, un horizonte escurridizo, un fulgor de lucidez, un delirio evanescente. En el test de las manchas de Rorschach los cuerdos ven lo que los locos ya saben. La imaginación es una pasarela entre razón y desvarío. Leyendo las aventuras de Don Quijote de La Mancha vemos al caballero bregar, loco a fuerza de ser extremadamente lúcido, contra el desasosiego que emana de la realidad, cuya aspereza se materializa en unas aspas de molino. La literatura no es otra cosa, al fin y al cabo, que manchas de tinta sobre un papel, igual que en el conocido test.
